Me hace gracia cuando veo un blog que advierte a sus lectores de un parón en su actividad, ya sea por trabajo, cansancio, o vacaciones. También ocurre que blogs que llevan bastante tiempo sin publicar nada pidan disculpas por ello. Como si a la gente le importara mucho. A decir verdad, a los pocos lectores que pueda tener un blog seguramente les da lo mismo. Ya se sabe que hay quien publica cinco veces al día, o quien lo hace bianualmente. Incluso pueden alternarse ambos casos. El blog siempre está ahí, inamovible, pero quien lo escribe va y viene, tiene su vida aparte de Internet. Si la mayoría de bitácoras son un mero entretenimiento para quien hay detrás y para quien las lee, sin ninguna norma ni contrato preestablecido, ¿por qué justificar una ausencia? Porque crees que te echan de menos a lo mejor, que entran cada día para leerte y que si tú no cumples dejarán de hacerlo y se olvidarán de ti. Es la egolatría presente en todo blog.
Por otro lado, no hay nada malo, y cualquiera puede decir que ayer no escribió nada porque le dolía la barriga, y quedarse tan pancho. Al final tampoco importa demasiado. El que anuncia que deja el blog reemprende otro al día siguiente, y el que avisa de que se va dos meses de vacaciones vuelve a escribir algo al cabo de una semana. Es así, es esa ligera sensación de dependencia, de compromiso, de importancia que se atribuye uno mismo. Yo mismo he pensado dejarlo al llegar épocas de exámenes, y ha sido precisamente entonces cuando más de gusto me ha venido escribir y leer otros blogs. ¿Atareado? ¿Cerrado por vacaciones? ¡Ja!, ya estás de nuevo contándolo.
0 Responses to “blog cerrado por vacaciones”