no fumo y no tengo hora

“No fumo y no tengo hora” es una de esas frases simpáticas que podemos encontrar estampada en alguna de las camisetas que se venden por Internet. Su portadora anunciaría de un modo elegante a los moscones de turno que no desea ser molestada. Cualquier chica, salvo físicos verdaderamente horripilantes, sabe lo que es ser asediada en discotecas, pubs, playas, gimnasios, y demás hábitats comunes del buitre leonado. Y ese acercamiento empieza con miradas y sonrisas in crescendo, hasta que se materializa en una pregunta inocente, por lo menos en apariencia.

¿Tienes fuego? ¿Tienes hora? Son todo un clásico para entablar conversación, a pesar de que el tabaco vaya cada vez más a la baja, o de que cualquiera hoy en día lleve la hora su móvil. ¿No nos conocemos de algo? ¿Vienes mucho por aquí? Eufemismos que conforman un código socialmente aceptado. Encajan bien tanto con las normas de educación como con el juego de la seducción, en el que parece que ya está todo inventado. Sin embargo todos conocemos el verdadero significado que traen esos viles pretextos. Hola guapa, ¿quieres follar? ¿Estás soltera y te apetece que nos conozcamos un poco? ¿Me presentas a tus amigas que están muy ricas? Serían comentarios demasiado indecorosos para empezar a flirtear con una completa desconocida.

Así pues se sigue tirando de tópicos, si bien hay quien intenta innovar con nuevas excusas en un alarde de originalidad. Los hay que tienen suerte y no necesitan ningún pretexto para atraer la atención de las féminas, y en el lado contrario están los titubeantes, condenados al fracaso al mínimo atisbo de inseguridad. Afortunadamente todas estas teorías se rompen cuando aparece una chica entre un millón que decide tomar la iniciativa. Pero siendo realistas los que ligan son unos pocos. La muchachada va a la discoteca y se regodea en su borrachez. Parece que dónde debería ser más propicio entrar en contacto con gente nueva es dónde más cuesta romper el hielo de esas barreras que nos separan. No sabemos ya que decir, la timidez nos embarga, y soltamos gilipolleces… o lo mismo de siempre.

0 Responses to “no fumo y no tengo hora”



  1. No Comments Yet

Leave a Reply




Archivo del blog

Categorías del blog